xmlns:og='http://opengraphprotocol.org/schema/'> Gatoráptor: agosto 2013

sábado, 31 de agosto de 2013

PALABRAS QUE SOLEMOS ESCRIBIR CON TILDE, PERO EN REALIDAD NO LA LLEVAN.

Repasamos en esta breve lista algunas de las palabras que causan más dudas a la hora de escribirlas con tilde o sin ella.

Fue, dio, vio: no llevan tilde, ya que las normas de ortografía establecen que los monosílabos no se acentúan nunca gráficamente, salvo en los casos de tilde diacrítica.


Ti: suele acentuarse por analogía con otros pronombres como mí, tú o sí cuando son pronombres. Pero estas formas la llevan para diferenciarse del mi y el tu adjetivos posesivos y del si pronominal.

Esto, eso, aquello: en ocasiones se acentúan indebidamente por influencia de los pronombres masculinos y femeninos (este, esta; eso, esa; aquello, aquella).




miércoles, 28 de agosto de 2013

ENFERMEDADES CON "BENEFICIOS" INESPERADOS.

Resulta de lo más difícil creer que una enfermedad puede tener beneficios. El diccionario lo define como una alteración de la salud que puede ser más o menos grave, pero siempre relacionada con el perjuicio y el daño, más precisamente, como una anomalía dañina que puede afectar una institución o una colectividad.


Desde muy pequeños adoptamos este concepto y la idea de enfermedad nos sugiere dolor, pesar, malestar y angustia, sobre todo cuando se trata de enfermedades mortales o muy riesgosas, con las que la gente tiende a perder las esperanzas y a sumirse en la depresión. Pero no existiría mal sin el bien y curiosamente, muchas enfermedades provocan ciertos resultados en el cuerpo que además de ser totalmente inesperados, algunos hasta podrán considerar beneficiosos... Acompáñame en este recorrido para conocer algunos de estos casos.


EXPERIMENTOS NAZIS CON HUMANOS.




Todos sabemos que en Alemania, durante el período de 1933 a 1945, estuvo en el poder el Partido Nacionalsocialista Alemán de los Trabajadores, y al mando, Adolf Hitler. Durante ese período, además de la Segunda Guerra Mundial, se llevó a cabo una brutal represión contra comunistas, homosexuales, y lógicamente, judíos. Mucho se ha dicho ya sobre ello, pero hoy queremos hablar delos peores experimentos nazis con humanos.

Cuando pensamos en médicos, en general, vemos a seres que ayudan a que las personas se curen, sufran menos dolor, estén mejor. Sin embargo, durante el nazismo muchos médicos y científicos estuvieron involucrados en experimentos llevados a cabo en los campos de concentración. Lo cierto es que, en los juicios, sólo 15 de los 23 que participaron en estos terribles experimentos con humanos fueron considerados culpables. A continuación les presentaré a algunos de esos experimentos, sin orden de importancia.





Congelación e hipotermia


Estos experimentos fueron llevados a cabo en los hombres para simular las condiciones de los militares en el Frente del Este. Muchos alemanes murieron de frío o por enfermedades relacionadas a las bajas temperaturas –como la gripe–, así que esta era una forma de prepararlos mejor para esas condiciones climáticas.


Estos experimentos estuvieron a cargo del doctor Sigmund Rascher en los campos de Birkenau,Auschwitz y Dachau, y en 1942 presentó los resultados en una conferencia. Por un lado, se veía cuánto tiempo tardaba un cuerpo en congelarse hasta la muerte, y por el otro, se buscaban formas de reanimarlo.


A las víctimas –jóvenes judíos y rusos– se las ponía en tinas de agua helada o desnudos a la intemperie en temperaturas bajo cero, con una sonda que medía la bajada de temperatura en el recto , y la mayoría moría al llegar a los 25 grados.

Por otra parte, los experimentos para resucitar también eran crueles y dolorosos en aquellos que aún no había muerto pero estaban al borde. Se los ponía bajo lámparas de rayos ultravioletas que quemaban la piel, mediante la irrigación interna de agua hirviendo que generaba ampollas, o en tinas con agua caliente cuya temperatura se iba aumentando poco a poco, o haciendo que una mujer “caliente” al hombre mediante el sexo.




martes, 27 de agosto de 2013

LOS ALIMENTOS QUE MÁS AYUDAN EN EL ESTUDIO.

Alimentos que ayudan a potenciar el rendimiento en el estudio. 

Estudiar no es, por lo general, la actividad más agradable del mundo. De hecho, como hobby deja mucho que desear. No se parece en nada a las actividades que nos gustan: jugar, dormir, comer… es por eso que, desde niños, intentamos que nuestros hábitos de estudio se conviertan en pequeños juegos, retos que tenemos que superar poco a poco. Aunque, en ocasiones, sencillamente no funciona. En esos casos intentamos, normalmente, hacer algo que nos guste al mismo tiempo. Hay quienes escuchan música, quien estudia en un parque, quien no quita ojo de las chicas de la biblioteca… y, algo que hacemos todos: comer.
Quien más o quien menos ‘pica’ algo en época de exámenes; las tiendas de ultramarinos son nuestros mejores amigos, revisamos la nevera en busca de ayuda cada veinte minutos, e incluso has llegado a comerte un bote de crema de chocolate a cucharadas.
Está claro que toda actividad, en este caso mental, conlleva un esfuerzo, y, en el caso del estudio, ese esfuerzo es llevado a cabo, principalmente, por tu cerebro, aquél que está continuamente intentando comprender y memorizar contenidos nuevos.
Es por eso que una buena  alimentación durante el periodo de exámenes es fundamental, y, aunque queramos evadirnos del estudio de la filosofía del Siglo XVIII con unos bollitos, tendremos mayor éxito si racionamos y controlamos lo que comemos.
¿Qué alimentos son los mejores para potenciar la memoria, reactivar el cerebro y, en general, ayudarte a estudiar mejor?

lunes, 26 de agosto de 2013

BATALLA DE KARÁNSEBES, LA BATALLA MAS ABSURDA DE LA HISTORIA.

LA BATALLA MAS ABSURDA DE LA HISTORIA.  



Soldados del mismo ejército matándose por error.


La Batalla de Karánsebes tuvo lugar durante la guerra Ruso-Turca (1787-1792), en la tarde del 17 de septiembre de 1788, entre diferentes partes de un ejército austríaco que creía estar luchando contra tropas del Imperio Otomano. Una extraña serie de circunstancias la convirtieron en la batalla más absurda de la historia.

Ese día hacía un año que había estallado la enésima guerra entre los imperios austríaco y otomano, y un ejército austríaco de 100.000 hombres se dirigía hacia la ciudad fronteriza de Karansebes (en la actual Rumanía) para acampar en vísperas de una invasión. La mayoría de las tropas austríacas las conformaban pueblos sometidos (italianos, serbios, croatas, húngaros, rumanos) y muy pocos de los soldados hablaban alemán, la lengua del emperador.